En Israel, una mujer de 59 años que reside en el centro del país, ha sido encarcelada por no conceder el matrimonio a su marido. Hace 15 años el marido solicitó el divorcio ante una corte rabínica que, tras estudiar el caso, ordenó a la mujer a concedérselo. Desde entonces que la mujer se niega a divorciarse, ya que para ello pide quedarse con la vivienda familiar, y un millón y medio de dólares.
El marido se niega a aceptar estos términos ya que según él, la mujer obtuvo su parte de las propiedades que compartían y le acusa de chantajearle.
Después de muchas presiones hacia la mujer, finalmente la corte rabínica la ha sancionado con la prohibición de salir del país, la suspensión de su permiso de conducir y se le han bloqueado todas las cuentas bancarias, y por si esto fuera poco, también ha sido encarcelada durante un mes.
Hay que recordar que la inexistencia del matrimonio civil en el país, hace que sean las leyes religiosas las que rijan sobre los cónyuges y en el judaísmo, el divorcio no se materializa hasta que los cónyuges llevan a cabo un ritual específico que exige la presencia de ambos.
¿Creeis que son justas las sanciones para presionar a la mujer a divorciarse?