Amina bin Abdelhalim Nassar fue condenada a muerte por brujería, una práctica estrictamente prohibida por el Islam, aunque Amnistía Internacional dice que
los cargos por "brujería y hechicería" no están calificados como crímenes en Arabia Saudí y suele ser
la excusa para castigar a las personas después de un juicio injusto o por el ejercicio a la libertad de expresión o religión. Esta mujer saudí, de unos 60 años, vendía supuestamente remedios curativos contra enfermedades, y fue detenida en el 2009.
Tras la condena a pena de muerte, el lunes pasado fue
decapitada en la provincia de Al Jawf, y con esta decapitación asciende a 73 el número de
ejecuciones por la espada aplicadas desde enero en el país.
Algunos de los delitos castigados con la pena de muerte en Arabia Saudí son
la violación, la apostasía, el tráfico de armas y el robo a mano armada, y actualmente y según Amnistía Internacional, hay 140 presos esperando su tráfico final, una cifra que aumenta a un ritmo alarmante.
Fuente:
ABC.es
¿deberían prohibir la decapitación como pena de muerte?
15/12/2011 - 19:28
brutal