La pasada semana tuvo lugar en Zaragoza el 31º Congreso de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC). Allí se presentó un
estudio realizado en un centro de atención primaria de Badalona, cuyo objetivo era determinar la prevalencia de mujeres maltratadas.
Una de las conclusiones sacadas de esta investigación es que el 50% de las mujeres víctimas de maltrato atendidas en centros de salud, sufre
ansiedad y depresión. Para evitar esto, según Carmen Fernández, médico de familia y experta de semFYC en violencia doméstica “Es fundamental saber escuchar sus necesidades y transmitirles información básica y útil, identificándoles el recurso más adecuado”.
Por otro lado, la mayor de parte de los casos de violencia machista no se diagnostican como tal, sino que se detectan asociados a
otros problemas de salud como el insomnio o la fatiga. “Esto significa que los médicos de familia debemos aprovechar las consultas por otras patologías para preguntar por la posibilidad de maltrato”, continúa Carmen Fernández.
Que una paciente acuda con
asiduidad a la consulta o que ésta presente una ansiedad prolongada no justificada, son algunos de los síntomas que deben empujar al médico a indagar sobre un posible caso de maltrato.
Uno de los últimos objetivos de las comunidades autónomas es
formar a los médicos de familia en la detección y manejo de la violencia doméstica. De esta forma, los facultativos detectarán más casos y de forma más precoz.
¿Vosotras qué opináis? ¿Creéis que los médicos de familia deberían
implicarse más en los casos de maltrato?
Foto:
yopasteur.blogspot