No sé qué hacer. Me agobian los pagos. Mi sueldo apenas alcanzará para cubrir lo urgente.
Estoy pensando renunciar y regresar a vender la comida. Me sacaba de apuros, pero yo necesitaba también el seguro social. Ahora mi hijo va a la guardería y es feliz ahí. Renunciar equivale a sacarlo y no es justo para él.
Mi hija también estaría feliz si yo renunciara al trabajo. Quiere tenerme más tiempo. Apenas y nos vemos un rato por la mañana.
Necesito el dinero. Tengo lo de oportunidades pero es bimestral. Prefiero no contabilizarlo como ingreso y sí como entrada extra. No sabemos cuándo llegue.
Y Francisco, entre sus ausencias y desaires, me da dinero pero se va tan rápido. Más que nada, en comida. Y su hijo ni come mucho.
Renunciar y que me mantenga el gobierno. Suena tentador pero tengo que ser realista.