Rebecca Namayanja, una ugandesa de 28 años, sale cada día a pescar al Lago Victoria para después subastar su pescado en el mercado. No le ha sido nada fácil llegar a dónde está, ya que esta manera de ganarse la vida le ha costado muchos
desprecios e insultos.
A pesar de que en 2003 el Parlamento de Uganda aprobó leyes que favorecían la equiparación salarial entre ambos sexos, la igualdad de género continúa estando muy lejana debido a las costumbres del país. Para los ugandeses la pesca es
cosa de hombres, y las mujeres deben dedicarse, en cualquier caso, a la posterior conserva del pescado.
Por esta razón, la policía confiscó las redes a Rebecca en varias ocasiones, con la excusa de que cometía una ilegalidad al pescar peces jóvenes. Además, muchos pescadores le insultaban con el objetivo de
echarla del negocio.
Sin embargo, la joven no se rindió y gracias a su
lucha ha conseguido ampliar sus beneficios, pues ha podido comprar cinco barcas y un refrigerador para el pescado, además de haber contratado a diez trabajadores.
¿Qué os parece la historia de Rebecca Namayanja? ¿Creéis que el
resto de mujeres en su situación debería hacer lo mismo?
Foto e información: El Mundo