A pesar de que vivimos en una sociedad que sigue un modelo de igualdad y equidad,
no siempre las mujeres viven en igualdad de condiciones si las comparamos con los hombres. Los salarios y los puestos de alta dirección o gran relevancia, siguen siendo un campo prácticamente vetado a lo femenino.
Hace un par de años, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) llevó a cabo un estudio que ponía de manifiesto los siguientes datos:
el 58% de los becarios eran mujeres, pero a medida que los puestos iban adquiriendo relevancia el porcentaje caía hasta los 22 puntos.
Obviamente,
estos datos pueden aplicarse a España (lugar donde se hizo la investigación), Europa y América del Norte, ya que si nos salimos de estas dos regiones, las cifras son mucho más alarmantes y muchísimo más bajas, siendo en algunos países inexistentes.
A pesar de todo, los expertos se muestran esperanzados ya que
la tendencia a que haya mujeres en puestos de suma importancia
es creciente. Este porcentaje, ha crecido un 7% desde el año 2002 y más de 10 puntos en la última década.
Estas mejoras, se han experimentado en gran medida gracias a las diversas políticas que se han llevado a cabo desde hace varios años, pero
aún queda mucho trabajo por hacer, dado que para una fémina, progresar en su trabo suele ser el doble o el triple de complicado que para hombre.
Por ello, expertos en el tema y desde las organizaciones de mujeres se pide que se sigan con los
programas de ayuda y sobre todo de concienciación, que son los que en un futuro ayudaran a que todos nos veamos como iguales.