El pasado 1 de abril una menor nigeriana aterrizaba en Madrid procedente de Rumanía. En los controles de seguridad se dieron cuenta de que su pasaporte era falso, por lo que llevaron a la joven a la sala de
inmigrantes rechazados del aeropuerto de Barajas e iniciaron los trámites para expulsarla. Finalmente, un abogado de oficio ha conseguido que esta expulsión no se lleve a cabo.
La menor insiste en que una red de trata de mujeres a la que debe 50.000 euros la ha obligado a venir a nuestro país. Por el contrario, la Comisaría hizo saber a la Delegación de Gobierno que no había indicios de que haya sido víctima de explotación sexual.
Sin embargo, la Comisión Española de Ayuda al Refugiado, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para el Refugiado y el Defensor del Pueblo han pedido que la menor reciba protección y la Delegación de Gobierno ha considerado a la joven
víctima de trata.
Tras 29 días en la sala de refugiados, hoy saldrá para poder estar en España un mes. Éste es denominado como periodo de reflexión, en el que la menor de 16 años tendrá que
denunciar a la red de explotación de mujeres de la que asegura ser víctima. Si no lo hace, será expulsada del territorio español. Pasará este mes en un centro de los servicios sociales.
¿Os parece excesivo el tiempo que ha pasado en la sala de inmigrantes rechazados del aeropuerto? ¿Qué creéis que ocurrirá con esta joven?
Información: El País