Hace más de un año hablamos
aquí del caso de
Sakineh Mohammadi Ashtiani, presa desde el 2005, condenada a 99 latigazos en el 2006 y declarada culpable por mantener una relación extramatrimonial, un "delito" por el que fue
condenada a morir por lapidación.
Gracias a las protestas de organizaciones
pro derechos humanos, y a la recogida de firmas, entre ellas las que consiguió Amnistía Internacional, las autoridades saudíes decidieron suspender la condena de esta mujer de 43 años.
Ahora, la Justicia quiere ejecutarla por ayudar a su amante a matar a su marido, pero en vez de morir lapidada
podría ser ahorcada, aunque esta decisión todavía no es definitiva, ya que como ha declarado Malek Ajdar, jefe del poder judicial de la provincia de Azerbaiyán, "no hay prisa, los expertos están revisando la
sentencia de Ashtiani para ver si se puede llevar a cabo la ejecución de una persona condenada a lapidación por ahorcamiento".
Según la ley islámica, vigente en Irán desde 1979,
el adulterio puede ser castigado con la muerte por lapidación, y los asesinatos, robos, violaciones, apostasía, o tráfico de drogas con la horca.
Fuente: elmundo.es
Imagen: Atta Kenare/AFP/Getty Images
¿creeis que las presiones de las organizaciones pro derechos humanos han servido para algo? ¿deberían suspender esta sentencia?