Incluso en Occidente el número de mujeres taxistas es más bien escaso, por lo que historias como la de Savita Tomar, resultan sorprendentes y admirables. Esta joven india de 19 años ha
cumplido su sueño de la infancia: conducir un coche por las calles de Delhi (considerada la ciudad más insegura para las mujeres), y además, ganar dinero con ello.
Savita se ha convertido en taxista gracias a la ONG Fundación Azad, cuyo objetivo es preparar a las mujeres para esta profesión, quienes tras inscribirse y dar clases durante diez meses, obtienen su licencia.
La administradora de la Fundación Azad, Borona Banerjee, sostiene: “Queríamos mejorar el nivel de vida de sus familias. Pero, a la vez, había una decisión consciente de romper con la imagen de que las mujeres eran malas conductoras. Finalmente, quisimos ofrecer una opción
segura de transporte para las mujeres en la ciudad."
No hay duda de que lo más duro para las mujeres que eligen este camino es enfrentarse al
rechazo de la sociedad india y de sus propias familias, ya que este trabajo está considerado exclusivamente masculino.
Algo parecido le ocurrió a Savita, cuyo padre en un principio se oponía a su decisión, pero tras ver que su hija es independiente y que haciendo lo que le gusta puede mantener a su familia, finalmente “ha cambiado de opinión”.
¿Qué os parece la labor de la Fundación Azad? ¿Creéis que algún día las mujeres taxistas
dejarán de ser minoría?
Foto:
Cineddhh
Información: El Mundo