Me hubiese
gustado no ser consciente del día mundial celebrado hoy, 21 de septiembre,no
haber sido participe de la cruda realidad que lo envuelve. Lamentablemente,
no ha sido así y por ello hoy me siento ante el ordenador y tecleo estas
palabras. Un poco por todos, un algo por mí, un mucho por ella...
Alzheimer, nombre que ironicamente todos
quisieramos olvidar,es una alteración neurodegenerativa
primaria, que suele aparecer a partir de los 65 años, aunque también puede
presentarse entre gente más joven. Cuando una persona padece la enfermedad de
Alzheimer, experimenta cambios microscópicos en el tejido de ciertas partes de
su cerebro y una pérdida, progresiva, pero constante, de una sustancia química,
vital para el funcionamiento cerebral, llamada acetilcolina. Esta
sustancia permite que las células nerviosas se comuniquen entre ellas y está
implicada en actividades mentales vinculadas al aprendizaje, memoria y
pensamiento.Es
difícil determinar quién va a desarrollar la enfermedad de Alzheimer, puesto
que se trata de una alteración compleja, de causa desconocida, en la que, al
parecer, intervienen múltiples factores. Algunos de los elementos que
pueden aumentar las probabilidades de padecer esta patología son :

- La edad,
puede aparecer en menores de 40, pero lo normal es entre los 60-65 años y
lo más usual a los 80 años, la edad se supone que favorece la enfermedad.
- Sexo, las mujeres somo más propensas pero,
probablemente, porque vivimos más años.
- Herencia
Familiar,supone el 1 por ciento de todos los casos. No
obstante, se estima que un 40 por ciento de los pacientes con EA presentan
antecedentes familiares.
- Factor Genético,varias mutaciones en el gen de la proteína precursora de amiloide (APP), o en el de las presenilinas 1 y 2. También podría asociarse con mutaciones en
el gen de la apolipoproteína E (ApoE). Esta proteína está implicada en el
transporte y eliminación del colesterol. estas investigaciones, la nicastrina activaría la producción del amiloide beta.
- Factores Medioambientales,El tabaco se ha mostrado como un claro factor de riesgo de la
patología, al igual que las dietas grasas. Por otra parte, pertenecer a
una familia numerosa también parece influir en el riesgo de Alzheimer.
En un principio, surgen pequeñas e imperceptibles
pérdidas de memoria, pero con el paso del tiempo, esta deficiencia se hace cada
vez más notoria e incapacitante para el afectado, que tendrá problemas para
realizar tareas cotidianas y simples, y también, otras más intelectuales, tales
como hablar, comprender, leer, o escribir.

Las recomendaciones de los expertos se centran
fundamentalmente en dos puntos clave: detección precoz de los primeros
síntomas, y ejercitar la memoria y la función intelectual. Además, mantener una
dieta equilibrada, baja en grasas, protege frente al deterioro cognitivo,
además, la vitamina E ejerce un efecto protector. El ejercicio de la memoria y
de la actividad intelectual no tiene por qué ir parejo al nivel de educación o
cultural de la persona. La Prueba de los Siete Minutos se utiliza para la
detección precoz de la enfermedad, e indaga en las zonas que con más frecuencia
aparecen alteradas en el mal de Alzheimer: la orientación, memoria, percepción
visual y lenguaje. La prueba se divide en varias áreas:
- Orientación.
- Memoria.
- Percepción
Visual.
- Lenguaje.
Lamentablemente, no podemos hablar
de tratamientos que curen el Alzheimer, podemos hablar de :
- Paliativos que pueden disminuir el proceso
de la enfermedad, retrasar los efectos, pero no siempre funciona.
- Manejar los problemas de
comportamiento,confusión, problemas de sueño, agitación.
- Modificar el ambiente del hogar.
- Apoyar a los miembros de la familia y resto de
cuidadores.
Lo único que le
podemos ofrecer a los afectados por el Alzheimer es todo nuestro cariño. Ellos
pueden borrar nombres, personas, lugares, pueden olvidar quiénes son y lo que
han vivido pero el amor, el cariño, el afecto no se puede olvidar, así que lo
mejor que le podemos dar es eso todo nuestro amor.
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